Noviembre 2025
No es ningún secreto, la IA está inmersa en el ejercicio de todas las profesiones y oficios, y más aún, cuando se trata de promover la productividad en empresas y organizaciones innovadoras o que pretenden serlo, y que han reconocido al “proyecto” como unidad operativa básica en el dialecto global de las actividades industriales, comerciales y de servicios. En efecto, el presente y futuro de la gerencia de proyectos están necesariamente atados a la IA, por lo tanto, los gerentes modernos deben alinear sus estrategias con los desarrollos y ofertas de ésta, para ser competitivos, aprovechando que sus proyectos cumplan no solamente con objetivos comerciales, sino también con sus propósitos sociales y ambientales.
Algunas formas convencionales y disciplinadas de aplicar los estándares conocidos de gerencia de proyectos, soportados por estructuras rígidas con procesos artesanales y equipos incomunicados, tienen serias limitaciones de adaptación al mundo dinámico, flexible y digitalizado de hoy y mañana, en consecuencia, no es una opción caprichosa utilizar el potencial de la IA para forjar información predictiva segura; analizar gran cantidad de datos disponibles y pertinentes; anticipar riesgos y escalar su manejo; optimizar la asignación de recursos; descubrir ideas valiosas y sustentables y automatizar tareas rutinarias o repetitivas como la programación, la realización de informes o el seguimiento y tratamiento de riesgos. No se trata de un nuevo instrumento de moda, sino una forma práctica de iniciar, planear, ejecutar, controlar y entregar los proyectos, integrando y utilizando con propiedad la automatización, con la colaboración en la nube, mediante la oferta permanente de plataformas y algoritmos derivados de la IA.
Desde un principio al comenzar el proceso de planeación de cualquier proyecto se trata de definir su “project chárter” que es el documento que formaliza la iniciación y se constituye en el insumo básico para el proceso de planeación, ejecución y control, además de consolidar la autoridad del gerente del proyecto en su cargo y la responsabilidad que asume. No obstante, se puede aprovechar para detallarlo mediante anexos, en un primer nivel de elaboración, pues se constituye en una veta de información pertinente utilizando la IA, con la participación de un asistente calificado. Muchas son las actividades rutinarias y repetitivas, que no agregan valor y se pueden automatizar, pero sí distraen la atención y tiempo precioso del equipo de gerencia que deberá atender actividades y toma de decisiones relevantes.
En efecto, el listado desagregado de actividades facilitará la elaboración del cronograma, el presupuesto inicial y la EDT de lo cual emana con cierta precisión el alcance del proyecto; las hojas de vida certificadas de los miembros del equipo, puede ofrecer una gama de experticias que favorecerán la elaboración de un cuadro ponderado de tareas por hacer y las responsabilidades colaterales de seguimiento y control en tiempo real; todo el sistema de comunicaciones desde memorandos, agenda y convocatoria de reuniones y sus respectivos órdenes del día y las posteriores actas de compromisos y decisiones; la identificación de proveedores con su ubicación y la correspondiente calificación de eficiencia, cumplimiento y facilidades ofrecidas; la detección de nichos de riesgos, su clasificación, ponderación y forma de abordarlos; las exigencias de calidad tanto de insumos, productos como servicios; la ubicación de los interesados, sus expectativas y capacidad para impulsar o detener la ejecución; la selección del enfoque y su ciclo de vida mediante ejemplos exitosos; la facilidad de adaptación; la utilización del análisis predictivo de datos para hacer proyecciones y simular escenarios futuros pertinentes al proyecto en cuestión, y muchas otras aplicaciones que benefician la competitividad y el tránsito temprano hacia el mercado. Todo con ilustraciones en cuadros, esquemas, formatos, tablas, histogramas, gráficos en dos o tres dimensiones, maquetas, prototipos, artefactos, en variedad de colores y figuras que facilitan la comprensión del mensaje referenciado. Son muchos programas digitalizados accesibles comercialmente que facilitan ese aprovechamiento de la información disponible, de ahí la importancia que cada equipo de gerencia de proyectos registre en su nómina un auxiliar conocedor de dichas plataformas, con la convicción, desde luego que, la IA es una herramienta complementaria para el equipo de gerencia, que no reemplaza al profesional formado, entrenado y con suficiente experticia, sino que le facilita su ejercicio, por lo tanto, reconocemos que “el futuro de la gerencia de proyectos se emparenta estrecha y necesariamente con la IA”.
Juan José Miranda M.
¹ Tomado contextualmente del libro Tendencias de la Gerencia de Proyectos (primera edición, 2025) de Juan José Miranda M.